Castigada por la más grave crisis económica y financiera desde la posguerra, la Unión reacciona de una manera más o menos coordinada. Afectados de forma diferente, los países miembros buscan soluciones que les permitan recuperar el crecimiento con el menor sacrificio posible.
La moneda única, atacada en diferentes plazas financieras, se enfrenta a una prueba sin precedentes. La prensa europea, que denuncia una acción hostil y concertada, hace un llamamiento a los Veintisiete para que reaccionen.
Bajo la presión de sus socios, Portugal, Irlanda, Grecia, España, los cuatro países más frágiles de la zona euro —cuyas iniciales forman la palabra “PIGS”, cerdos en inglés— tratan de reconducir su situación económica. Los medios empleados son distintos en cada caso, pero las incertidumbres las mismas, según la prensa europea.
Las dificultades económicas de países como Grecia o Irlanda hacen que se plantee la posibilidad de su exclusión de la zona euro. Pero las opiniones acerca de la viabilidad de este proceso están divididas.
El presidente islandés desoye las exigencias europeas con su decisión de someter a referéndum el pago de las deudas de su país. Para la prensa europea, sin embargo, no es deber de los ciudadanos pagar los errores de los banqueros.
En Berlín y Bruselas dudan cada vez más de que Grecia pueda solucionar sus problemas de endeudamiento sin ayuda externa. Si no se hace nada, el país corre el riesgo de quebrar, lo cual tendría consecuencias imprevisibles para la moneda europea.
En Europa, la recuperación incita a los gobiernos a adoptar nuevas medidas para reanudar el crecimiento. Sin embargo, al igual que hace un año frente al riesgo de recesión, los 27 son incapaces de coordinarse para abordar de manera conjunta la “salida de la crisis”, subraya Le Monde.
París, Berlín y Londres se han puesto de acuerdo para apoyar, durante la próxima reunión del G20, que se aplique una limitación a las remuneraciones que perciben los banqueros. Según la prensa europea esta medida, si bien es popular, económicamente resulta poco eficaz.
¿Pueden Islandia y Letonia pagar las deudas extranjeras acumuladas por una diminuta parte de su población? La Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional les han instado a sustituir las deudas privadas por obligaciones públicas y a hacer frente a las mismas con el aumento de los impuestos, el recorte del gasto público y obligando a los ciudadanos a reducir sus ahorros.
Letonia, que ha experimentado durante largo tiempo la mayor tasa de crecimiento de la UE, está actualmente al borde del abismo. Acaba de reducir los gastos del Estado y los salarios, pero probablemente pronto se verá obligada a devaluar su moneda.
La crisis ha hecho bajar la demanda de petróleo, pero los precios continúan subiendo. ¿Por qué? La respuesta la encontramos en el puerto de Rotterdam o en los superpetroleros llenos hasta los topes y que permanecen en alta mar esperando a que los barones del oro negro decidan que es buen momento para vender.
Desde el comienzo de la crisis económica, el paro en España se ha disparado hasta el 17%. El gobierno español haría bien en mirar a Alemania, comenta El País, país en el que la pérdida de empleo ha sido menos aguda.
¿Hay que regular aún más los mercados financieros? Sobre esta cuestión, los ministros de Finanzas europeos están divididos. La Vieja Europa continental es favorable, al contrario que Londres, Dublín y algunos países nuevos miembros de Europa del Este.
Las fuerzas políticas en presencia en la Unión Europea deberían ponerse de acuerdo, más allá de sus diferencias, para encontrar una solución a la crisis global y duradera, según el diario el País.
Entrevista al director de la Representación de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca Morillo.
Es un lugar común decir que a la ciudadanía Europa les resulta ajena. Pero es un hecho ¿Dónde falla la comunicación?
Lo primero que se plantea la Presidencia española es el desarrollo del Tratado de Lisboa, porque consideramos que pone en marcha una nueva Unión, como hizo el Tratado de Maastricht en su momento. El salto cualitativo es tal que nos vamos a encontrar con una UE más democrática, más eficaz, con más competencias, más procedimientos de toma de decisiones por mayoría cualificada, más codecisión entre el Parlamento y el Consejo, más atención al ciudadano, más derechos…