Especiales
Europa y la "primavera árabe"
Una sed de libertad
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Primavera árabe
Las revoluciones árabes y nosotros
30 mayo 20111Mladá Fronta DNES Praga -
2 marzo 20111Svenska Dagbladet Estocolmo
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10 febrero 20113Lidové noviny Praga
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UE-ORIENTE MEDIO
Los árabes también aman la libertad
4 febrero 20113 -
Oriente Medio
Las manos fuera de Egipto
2 febrero 20116The Guardian Londres
Una nueva mirada diplomática
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Diplomacia
¡Salid al rescate de Ashton!
1 abril 20117El País Madrid -
31 marzo 20112
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UE-Libia
La diplomacia europea desarmada
21 marzo 20111Presseurop -
Europa-Libia
Mejor tarde que nunca
18 marzo 20112Presseurop -
17 marzo 20115La Repubblica Roma
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Editorial
Cuando Gadafi haya ganado
14 marzo 20114Presseurop -
11 marzo 20111PresseuropPresseurop
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Fondos europeos
El Este y el Sur se pelean por el dinero
9 marzo 2011De Standaard Bruselas -
Revoluciones árabes
Zapatero aboga por una intervención en Libia
7 marzo 20112PresseuropEl País -
Revoluciones árabes
Sigamos el ejemplo español
4 marzo 20112Le Monde Paris -
Norte de África
La nueva frontera de Europa
1 marzo 20114 -
Diplomacia
Europa inventa la doctrina cero
25 febrero 20116El País Madrid -
Francia
La diplomacia abandona a Sarkozy
23 febrero 20111PresseuropLe Monde -
UE-Libia
El último chantaje de Gadafi
22 febrero 2011Presseurop -
UE-Libia
El pulso con Gadafi
21 febrero 2011PresseuropPresseurop -
Revoluciones árabes
Ashton ha perdido el barco
17 febrero 2011Libération París -
Revoluciones árabes
Siete motivos para ser optimista
17 febrero 20111Presseurop -
Europa – Egipto
El culto europeo a la estabilidad
4 febrero 2011PresseuropDie Tageszeitung -
UE-Egipto
No perdamos esta oportunidad
31 enero 20111Presseurop -
Diplomacia
El plan de Frattini para Egipto
28 enero 2011PresseuropThe Independent -
Norte de África
Nuevos amigos, nuevas relaciones
20 enero 20113Le Monde Paris -
Francia-Túnez
París, espectador pasivo de la revolución
18 enero 20111Presseurop -
Democracia
Los tunecinos esperan nuestro apoyo
17 enero 2011 -
UE-Magreb
Sucesos más que previsibles
10 enero 2011Le Soir Bruselas
La onda de shock en Europa
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España-Túnez
Una pequeña lección de democracia cansada
6 junio 20113De Volkskrant Amsterdam -
Crisis libia
La guerra ha partido Europa
5 abril 20114El País Madrid -
Política de vecindad
Nubes de tormenta sobre el Mare Nostrum
22 marzo 2011La Repubblica Roma -
Editorial
Es hora de decidir
7 marzo 2011Presseurop -
Crisis libia
Malta solicita ayuda
28 febrero 2011PresseuropThe Times of Malta -
Inmigración
Lampedusa, una avanzadilla en la tormenta
24 febrero 20113 -
UE-Libia
La “ignominia” de los europeos
23 febrero 20112El País Madrid -
Revoluciones árabes
Lo que de verdad le espera a Europa
21 febrero 20111El País Madrid -
Inmigración
¡Hay que darles trabajo!
18 febrero 20112La Repubblica Roma -
Mediterráneo
Un desafío para nuestra diplomacia
15 febrero 2011 -
14 febrero 2011
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1 febrero 2011PresseuropHospodářské noviny
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1 febrero 2011PresseuropI Kathimerini
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Editorial
Lección tunecina
21 enero 20111Presseurop
Editorial
Mientras el mundo árabe permanece agitado por un viento de libertad que emana de una juventud ahogada, Europa parece incapaz de tomar la iniciativa y asumir un papel que su posición e historia le imponen. La diplomacia de la Unión, encarnada por la alta representante de Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, no acaba de hacerse oir y ha ido siempre por detrás de Washington. En cuanto a las cancillerías de los Veintisiete, oscilan entre un silencio incómodo y un apoyo difuso a las revueltas populares, mientras simulan no querer desembarazarse de una vez de los déspotas a los que hasta el momento habían apoyado.
Tras unos meses de revoluciones árabes ¿qué ha aprendido Europa de ellas? Según Arshin Adib-Moghaddam, catedrático de la Universidad de Londres, no debe sucumbir al mito de un conflicto entre el Islam y Occidente y sí entablar una diplomacia más ambiciosa e independiente.
El Movimiento del 6 de Abril, punta de lanza de la revolución egipcia, se formó en parte según las directrices del movimiento Otpor!, que estuvo en el origen de la caída del régimen Yugoslavo de 2000.
En opinión de un periodista checo, comparar las revueltas árabes de 2011 con el fin de los regímenes comunistas en Europa es una quimera, porque las tradiciones culturales y políticas son muy distintas, aunque esto no significa que la democracia no pueda prosperar algún día.
Entusiasmados por los acontecimientos de Egipto y Túnez, los occidentales están tentados de dar su apoyo a los pueblos musulmanes rebelados. Pero teniendo en cuenta la historia de cada una de sus intervenciones en el resto del mundo, deberían ocuparse de sus propios asuntos, escribe el periodista Simon Jenkins en The Guardian.
La crisis libia tiene lugar a las puertas de Europa, pero la alta representante de Asutons Exteriores de la UE se ha mostrado totalmente ausente hasta el momento. José Ignacio Torreblanca se pregunta el sentido de su puesto al frente de la diplomacia de los Veintisiete.
Francia y Reino Unido han tomado la iniciativa en Libia y han ocupado los puestos clave del Servicio Europeo de Acción Exterior, haciendo volar por los aires los inicios de diplomacia europea, que se esbozaban con dificultad. Hasta el punto de que ciertas personas opinan que sería mejor confiar la política exterior de la UE directamente a París y a Londres.
Los europeos lideran el conflicto contra el régimen libio. Sin embargo, la Unión Europea está muda e impotente, sometida a las incoherencias alemanas y a la voluntad de los Estados miembros celosos de sus prerrogativas.
El régimen libio anunció un alto el fuego el 18 de marzo, algunas horas después de la votación de la ONU en la que se aprobó el inicio de operaciones militares contra el mismo. Esta decisión puede simplificar una situación que la prensa europea juzgaba arriesgada, al tiempo que se muestra favorable a la intervención militar.
La actitud de los europeos frente a la feroz represión de los insurgentes libios recuerda su falta de coraje durante la guerra de Bosnia, escribe el intelectual italiano Adriano Sofri. A fuerza de tanto rodeo, dan la impresión de estar lavándose las manos con respecto a un drama que, sin embargo, tiene lugar en sus fronteras.
La UE prepara un programa de apoyo económico y político a los países en transición de África del norte, pero algunos Estados miembros insisten en que no se olvide a los países del este de Europa, y particularmente al Cáucaso.
El presidente del Gobierno español ha sido el primer dirigente europeo que viaja a Túnez. En su visita del pasado 2 de marzo, el presidente ofreció 300 millones de euros y ayuda política al país. Así debería ser la política de Europa en los países árabes que se democratizan, opina Le Monde.
Hace treinta años nadie podía haber previsto el proceso que llevó a que los antiguos países del Pacto de Varsovia se integraran en la Unión Europea. Ahora que lo mismo está sucediendo en los países árabes, la UE debe ofrecerles la misma oportunidad para fortalecer la democracia: la perspectiva de su integración.
En las situaciones importantes, todas las grandes potencias han tenido una doctrina diplomática clara, que aplican en función de sus intereses. Con respecto a las revoluciones árabes, ya es hora de que Europa encuentre su propia doctrina, manifiesta el politólogo José Ignacio Torreblanca.
La represión sangrienta del pueblo libio por el régimen de Gadafi acentúa el problema de Europa ante los movimientos de revuelta árabes, según constata la prensa europea, que reclama una acción concreta y coordinada.
El 16 de febrero, Catherine Ashton anunció la concesión de una ayuda de 258 millones de euros a Túnez de aquí al 2013. Para el diario Libération, ha habido que esperar la llegada de una patera tunecina a las costas de Lampedusa para que la UE acuerde por fin otorgar su apoyo activo a la revolución tunecina.
Tras el caos y las dudas posteriores a la “Revolución del Jazmín” en Túnez, la UE parece estar de nuevo paralizada ante el levantamiento de los egipcios contra el régimen de Hosni Mubarak. Sin embargo, tal y como destaca la prensa europea, la UE tiene la oportunidad de apoyar la democracia en su “patio trasero” del Mediterráneo.
Si Europa quiere promover realmente la democratización de Túnez, no puede quedarse en meros ofrecimientos de ayuda, escribe un especialista del mundo árabe. Debe replantearse toda su estrategia de vecindad con los países árabes mediterráneos.
El Gobierno francés, desbordado por los acontecimientos y al haber tardado en mostrar su apoyo a los demócratas, parece haber apoyado al régimen de Ben Ali hasta el final. Por ello ahora tiene problemas para justificar su postura.
Ben Ali, el buen amigo de los europeos, ha huido y las fuerzas democráticas tunecinas se encuentran inmersas en una carrera de velocidad contra la vieja guardia del régimen. ¿Sabrá Europa ayudarles en esta ocasión?
Al apoyar a los gobiernos actuales en el norte de África a pesar de la corrupción, el nepotismo y las violaciones de los derechos humanos, la UE es en cierto modo responsable del descontento que ha estallado estos días en Túnez y en Argelia. Por ello ha llegado la hora de que Europa apoye a una nueva clase política que esté al servicio de los ciudadanos, escribe Le Soir.
En Túnez, un periodista del Volkskrant fue testigo de una escena sorprendente: una serie de jóvenes "indignados" españoles se manifestaban ante su embajada. De su diálogo con los tunecinos surge una reflexión sobre nuestro sistema político.
El Mediterráneo, ignorado en los inicios de la construcción europea, ha sido desde entonces objetivo de varias tentativas de integración, todas ellas abocadas al fracaso. La crisis que afecta actualmente a la orilla Sur demuestra que es necesario un nuevo enfoque.
Desde mediados de febrero, la isla italiana ha acogido a varios miles de inmigrantes llegados en barco desde Túnez. Con medios limitados, una meteorología adversa y sin ningún apoyo político, los habitantes se esfuerzan en mantener la situación bajo control. Reportaje desde un lugar que parece un escenario de guerra.
Con las masacres contra la población que está perpetrando el régimen de Gadafi en Libia, ¿cómo es posible que los países europeos se contenten de hacer llamamientos a la "contención" e inquietarse únicamente por una ola masiva de inmigrantes? El diario El País publica un editorial que no deja títere con cabeza.
Terrorismo, inmigración, economía: para los europeos, la ola de revueltas que está sacudiendo al mundo árabe está llena de peligros más o menos identificables. El diario El País intenta diferenciar entre lo que hay de cierto y falso en ello.
Para hacer frente a la oleada de inmigrantes procedentes del norte de África, Italia ha solicitado ayuda financiera a la UE. Pero, en lugar de aumentar el presupuesto de la agencia de vigilancia Frontex, la Unión debería reformar la política de asilo para favorecer la integración económica de los inmigrantes.
Las revoluciones de Túnez y Egipto y la oleada de inmigración hacia Italia han tomado por sorpresa a la UE. Para prevenir nuevas crisis, escribe Der Standard, sería bueno que estableciera cuanto antes una asociación lo más estrecha posible con los Estados del Magreb.
Aprovechando la caída del régimen de Ben Ali, miles de tunecinos han zarpado hacia Europa. Su desembarco en la cercana isla italiana de Lampedusa y el caos resultante prefigura lo que podría ocurrir en la orilla sur de la UE si desapareciera el sistema de control de la emigración organizado por los países del Norte de África, tras la caída de los dictadores. 












