Especiales
París-Bruselas, la guerra de los gitanos
On Presseurop
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Gitanos: Bruselas menos severa de lo previsto con París
30 septiembre 20101PresseuropDie Presse -
Debate: ¿Qué ha sido de nuestro proyecto europeo?
21 septiembre 2010422 Adevarul Bucarest -
Gitanos: Es el derecho europeo lo que está en juego
17 septiembre 2010602 La Stampa Turín -
Perspectiva de Luxemburgo: Ridículo en París
16 septiembre 201025PresseuropLa Voix du Luxembourg -
Gitanos: ¿Hasta dónde llegará Francia?
16 septiembre 201053 Libération París -
Francia: Sarkozy es duro, pero el Estado es débil
15 septiembre 2010642 Spiked Londres -
Gitanos: Bruselas pide por fin explicaciones a París
15 septiembre 2010655 Presseurop -
Opinión : Los gitanos también deben poner de su parte
10 septiembre 20101466 Revista 22 Bucarest -
Gitanos: Buena pregunta, mala respuesta
10 septiembre 2010423 Le Monde Paris -
Gitanos: Sarkozy está haciendo lo correcto
6 septiembre 201030119 The Independent Londres -
Expulsiones de gitanos: Rumanos y búlgaros lamentan el doble rasero
6 septiembre 2010251PresseuropPresseurop -
Revista de Prensa: Francia fustigada por la prensa internacional
26 agosto 2010782 Presseurop -
Gitanos: La hipocresía sin límite de París y Bruselas
26 agosto 201098 Sega Sofía -
Inmigración: Rumanos y búlgaros sin asiento en París
24 agosto 2010PresseuropEUobserver.com -
Inmigración: París, en el club de los “ultras”
19 agosto 2010582 Le Monde Paris -
Romaníes: ¿Adónde van a parar los millones de la ayuda europea?
13 agosto 20103072 Le Monde Paris -
Francia-Rumanía: Los gitanos, señalados de nuevo
28 julio 2010701 La Croix París
El asunto de los gitanos es revelador de la crisis existencial que atraviesa la Unión Europea: muestra hasta qué punto algunos Estados – Francia e Italia a la cabeza – desprecian el gran proyecto europeo y sus valores, estima un editorialista rumano.
El desafío lanzado por Nicolas Sarkozy a la Comisión Europea, con el apoyo de Silvio Berlusconi, no se limita a la cuestión de los gitanos. Según afirma la editorialista Barbara Spinelli, lo que está en juego es la función de los principios comunitarios y la razón de ser de la propia Unión.
Más allá de la amenaza de sanción por la Comisión y de la escasez de apoyo por parte de sus vecinos, Francia es ante todo víctima de la retórica belicosa de su presidente contra los gitanos. Sin embargo, algunos países podrían ayudarla a encontrar una salida.
La expulsión de los gitanos no es un simple caso de racismo, sino más bien una política que revela la profunda crisis que sufre la República francesa, argumenta una activista inglesa de las libertades civiles.
El 14 de septiembre, la Comisión Europa ha anunciado que podría iniciar un procedimiento sancionador contra Francia por su política de expulsión de los gitanos. La prensa europea acoge con satisfacción esta decisión.
Sin duda, Francia hace mal en expulsar de su territorio a una población débil. Pero la comunidad gitana también debe salir de la miseria que la vuelve vulnerable tanto en Rumania como en el resto de la UE, sugiere un escritor rumano.
La actuación de Francia, condenada por el Parlamento Europeo el 9 de septiembre por su actitud con respecto a los gitanos, plantea la cuestión de qué lugar ocupan éstos en Europa, algo que la Unión no puede seguir dejando sin respuesta.
¿Tienen que pagar los contribuyentes galos las escuelas, los servicios y la formación que se precisan para elevar a las familias gitanas a unos niveles de vida mínimamente aceptables en Francia?
Toda Europa sigue con atención las repatriaciones de gitanos de Francia hacia Rumania y Bulgaria, desde una perspectiva la mayoría de las veces muy crítica.
En opinión del editorialista búlgaro Svetoslav Terziev, la repatriación “humanitaria” a Rumania y Bulgaria de varios centenares de gitanos, principalmente desde Francia, es una decisión cínica y demagógica. Por encima de todo, no resuelve el problema de su integración.
El viraje en materia de seguridad de Nicolas Sarkozy sitúa a Francia entre los Estados miembros que aplican las políticas más duras con respecto a la inmigración. Otros países, como España o Alemania, han adoptado enfoques más flexibles.
Ante la falta de progresos en la integración de los romaníes, los países de acogida y los de origen se pasan la pelota. Y Bruselas se irrita por los escasos o nulos avances de los proyectos que financia la UE.
Después de algunos incidentes violentos, el presidente francés ha decidido atacar los “problemas que plantean el comportamiento de algunos gitanos” extranjeros y preconizar, entre otras medidas, las expulsiones a su país de origen. Tanto en Francia como en Rumanía, esta política tan cuestionada recuerda que nos hallamos ante una cuestión de alcance europeo.



