Versión aligerada del tratado constitucional rechazado por franceses y holandeses en 2005, el Tratado de Lisboa tiene como objetivo facilitar el funcionamiento de una Unión de veintisiete, que tendrá más miembros en el futuro. El Tratado entró en vigor el 1 de diciembre de 2009, tras un agitado recorrido. Con ello una nueva Europa toma forma, como testimonian los artículos que se ofrecen en este especial.
Irlanda ha votado por segunda vez sobre el Tratado de Lisboa, con una aplastante mayoría del 67,2% a favor del mismo. Sin embargo, según el veterano periodista James Downey, hacer caso omiso de los que lo rechazaron en 2008 constituye un acto de privación del derecho de representación y crea un vacío en la cultura política irlandesa.
Para salir de la crisis que atraviesa, la Unión Europea debe anticiparse y fundar un nuevo gran proyecto, por lo menos tan ambicioso como el de la moneda única. Es la propuesta del informe "Europa puede hacerlo mejor", elaborado en Varsovia por el semanario Polityka y el centro de debate demosEuropa. Un texto que invita a reflexionar.
Una vez que los irlandeses han obtenido garantías sobre el tratado de Lisboa, un nuevo referéndum debería ser celebrado en el próximo mes de octubre. Es por tanto momento para separar la realidad de la ficción y para responder a la coalición heterogénea de partidarios del No, afirma The Irish Times.
Entrevista al director de la Representación de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca Morillo.
Es un lugar común decir que a la ciudadanía Europa les resulta ajena. Pero es un hecho ¿Dónde falla la comunicación?
Lo primero que se plantea la Presidencia española es el desarrollo del Tratado de Lisboa, porque consideramos que pone en marcha una nueva Unión, como hizo el Tratado de Maastricht en su momento. El salto cualitativo es tal que nos vamos a encontrar con una UE más democrática, más eficaz, con más competencias, más procedimientos de toma de decisiones por mayoría cualificada, más codecisión entre el Parlamento y el Consejo, más atención al ciudadano, más derechos…