"La verdad", titula el Handelsblatt, desmientiendo la presunta moderación del Estado alemán, apoyándose en cifras rotundas. Oficialmente, la deuda alemana en 2011 es de 2.000 millones de euros. Pero esto es solo una media verdad, porque la mayor parte de los gastos previstos para los jubilados, los enfermos y las personas dependientes no se incluyen en este cálculo. Según las nuevas cifras, la verdadera deuda se sitúa en 5.000 millones de euros más. Por lo tanto, Alemania estaría endeudada en un 185% de su producto interior bruto y no en un 83 % como se había anunciado oficialmente. En comparación, la deuda griega sería de un 186% del PIB en 2012, y la deuda italiana está actualmente en un 120%. El límite crítico a partir del cual la deuda afecta al crecimiento es de un 90%. Desde su llegada al poder en 2.005, Angela Merkel, "ha creado más nuevas deudas que todos los cancilleres de las cuatro últimas décadas juntos”, señala el diario. “esos 7.000 millones de euros son un cheque sin fondos que hemos firmado nosotros y que pagarán nuestros hijos y nietos”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.