Es una de las dinastías de poderosos empresarios alemanes que deben parte de su fortuna al régimen nazi. Pero la familia Quandt, propietaria de BMW, siempre ha sido muy discreta con respecto a este periodo, al contrario que otras empresas como Deutsche Bank, Allianz o Volkswagen. Hoy, los herederos del constructor de automóviles, “afrontan su pasado”, tal y como señala el Financial Times Deutschland. Lo hace “tarde, demasiado tarde, pero de manera consecuente”, estima el diario económico, ahora que se publica un estudio que demuestra que las empresas de los Quandt, uno de los principales proveedores de armas de Hitler, participaron en la arianización de la población y emplearon a más de 50.000 trabajadores forzosos, de los cuales varios miles procedían de los campos de concentración. En 2007, tras la emisión por televisión de un documental que criticaba la función del clan en el régimen nazi, los Quandt encargaron la realización de un estudio a un historiador que tuvo acceso a los archivos familiares y que ahora son públicos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.