La vuelta al colegio comienza hoy para los alumnos italianos de varios niveles de enseñanza, 700.000 de los cuales los aporta la inmigración. "Un dato histórico que refleja la evolución demográfica del país", escribe La Repubblica, "a pesar de los esfuerzos desplegados por algunos para negar la realidad del multiculturalismo en Italia". El racismo y los prejuicios circulan aún en las aulas, pero un esbozo de integración se empieza a dibujar. El Corriere della Sera destaca que a pesar de todo, el número cada vez mayor de inmigrantes plantea un problema en cuanto al nivel académico de las clases y cita el caso de una escuela de Roma, donde la tasa de alumnos inmigrantes, cercana al 97%, ha llevado a numerosos padres de familia italianos a cambiar a sus hijos de centro escolar. "No se les puede reprochar (su actitud), ya que con un alto número de niños que hablan apenas el italiano, el ritmo de enseñanza será necesariamente más lento. La única solución es un sistema de cupos". La ministra de Educación, Maria Stella Gelmini, ha contemplado recientemente el sistema de cupos como solución a esta situación.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.