La gestión del caso griego se ha convertido en una auténtica prueba para el Gobierno de coalición entre democristianos y liberales en Berlín. “El FDP busca la confrontación con Merkel", titula el Financial Times Deutschland, un día después del enésimo enfrentamiento entre la canciller y sus aliados. Cogida por sorpresa por las dudas con respecto a la solvencia de Atenas expresadas en voz alta por Philipp Rösler, el ministro liberal de Economía, la canciller ha rogado a los miembros de su gabinete que dejen de especular en público sobre una posible quiebra de Grecia, explica el diario. En vano: en absoluto impresionado, el dirigente del FDP ha afirmado en una tribuna en Die Welt que "los alemanes, Alemania, los mercados financieros y los griegos necesitan claridad”, informa el diario, una claridad que no se consigue “imponiendo un código de silencio”. El “FTD” advierte que la cacofonía en el seno del Gobierno alemán ha tenido consecuencias apreciables en otros Estados miembros de la zona euro, especialmente la subida de los tipos de de interés en los bonos italianos, hasta el punto que el propio presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha expresado su preocupación.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.