La Corte constitucional alemana ha tomado una decisión sin precedentes el 9 de septiembre: frenar la expulsión de un solicitante de asilo iraquí en Grecia. Según el reglamento de Dublín II, es el país por donde un inmigrante accede a suelo europeo el responsable de su demanda de asilo. Pero Grecia, como otros países fronterizos de la Unión, se encuentra desbordado por la cantidad de refugiados en su territorio. "El trato vergonzoso que Atenas les da está bien documentado", juzga este periódico de Munich. "El tribunal tiene razón en frenar las expulsiones indiscriminadas" hacia terceros países llamados "seguros". Si esta decisión sienta jurisprudencia, "Alemania deberá hacer frente a muchas más demandas de asilo" y lo mismo les sucedería a los países escandinavos. "Gracias a este espaldarazo inesperado (…), los países del sur podrían conseguir satisfacción sobre una antigua reivindicación : más solidaridad en Europa". Pero además, la Süddeutsche Zeitung acusa a Atenas de chantaje, "por su política a la vez de rigor y de negligencia con los refugiados, Grecia podría imponer su voluntad. Es enojoso, pero no se puede castigar a los refugiados en su lugar."
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.