La espectacular subida del franco suizo amenaza las relaciones entre Austria y Hungría: "'Expropiación de bancos': Viena intenta una acción contra Budapest", anuncia Standard. El Gobierno austriaco ha mostrado su enfado contra su homólogo húngaro, que quiere permitir a los prestatarios endeudados la posibilidad de reembolsar sus créditos a un tipo fjo- y muy ventajoso-. Los húngaros podrían devolver sus créditos en francos suizos a un tipo de cambio de 180 forint en lugar de 240, y los créditos en euros a 250 forint en lugar de 280.
Las pérdidas deberían ser asumidas por los bancos, lo que ha escandalizado a las instituciones bancarias austriacas, que tienen créditos en Hungría por un valor de 5.000 millones de euros. Viena ha pedido a la Comisión Europea que examine la posibilidad de un recurso ante el Tribunal Europeo de Justicia. Para Der Standard, Budapest se tira piedras contra su propio tejado, porque, al mezclarse en contratos de derecho privado, se arriesga a que los inversores huyan del país.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.