Libération del 10 de septiembre de 2009.

Para justificar su presencia en Birmania, la petrolera francesa Total siempre ha alegado que sus actividades benefician a la población local, una opinión que viene a desmentir un informe publicado el 10 de septiembre por la organización no gubernamental Earth Rights International (ERI), con sede en Estados Unidos y Tailandia. Según el diario Libération, la ONG acusa a la empresa francesa y a la estadounidense Chevron de mantener las arcas de la Junta birmana, que lleva en el poder desde 1962. El informe de ERI revela que, gracias a las instalaciones del yacimiento de gas de Yanada, en el sur del país, el régimen birmano ha obtenido 4.830 millones de dólares (3.310 millones de euros) entre los años 2000 y 2008. “En vez de engrosar el presupuesto nacional (...), estos miles de millones están a buen recaudo en las cuentas secretas que los generales tienen en bancos de Singapur”, explica Libération. En el informe también se hace referencia a varios casos de “trabajos forzados y ejecuciones” que habrían ocurrido en dichas instalaciones. “Las sanciones europeas contra Birmania nunca han incluido al sector de los hidrocarburos, del que Total forma parte”, se lamenta el diario.