“Crisis del euro: los bancos, bajo presión”, titula Le Figaro. La hipótesis de bancarrota griega ya no es tabú”, explica el diario, “y los bancos del Viejo Continente se han topado con una formidable presión en la Bolsa”, Tres bancos franceses, BNP Paribas, Société Générale y Crédit Agricole están en primera línea de fuego, con una exposición de unos 37.000 millones de euros a la deuda italiana y de 6.000 millones a la griega. Y así, con la posibilidad de que la agencia de calificación Moody´s degrade su nota crediticia esta semana, “hay un debate que está causando estragos: el de si los bancos europeos, en cuyos balances están los paquetes de préstamos otorgados a los Estados de la Eurozona con problemas, están capitalizados lo suficiente”, se pregunta el periódico francés, que duda también si los Estados deben acudir a su socorro.
Pero, titula Público, tres años después de la quiebra de Lehman Brothers, “salvar a los bancos ha costado ya 2 billones de euros” en ayudas directas de los Estados, cantidad a la que hay que añadir otros 3 billones de euros (de los cuales medio billón proceden del BCE) inyectados por los bancos centrales para dotar de liquidez al sistema financiero mundial, puntualiza el diario. “La recaída actual pone en evidencia que el apoyo de los gobiernos a la banca no ha servido para reactivar la economía”. Público se pregunta: "¿De qué ha servido entonces salvar la banca mundial a costa del dinero de los contribuyentes?".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.