"El gobierno rumano ha dado luz verde a un decreto increíble", escribe el diario Evenimentul Zilei en su portada: a partir de ahora, los alcaldes ya no podrán hacer promesas falsas "ni durante la campaña electoral ni tampoco durante su mandato". El decreto 961/2009 prevé sanciones ante cualquier infracción, sobre todo mediante un "recorte" del presupuesto anual asignado por el Estado a los municipios. "Se acabó la suspensión de autopistas [que pasan por encima de las poblaciones], canalizaciones y gas en ciudades que ni siquiera cuentan con alumbrado público", se alegra el periódico. En concreto, el texto impone una mejor información de los ciudadanos con anuncios publicados en lugares especialmente previstos para ello, porque "si se informa a los ciudadanos, se evitarán los conflictos". Tal y como explica el gobierno en su decreto: "Ya tenemos bastante burocracia y mentalidad de funcionarios públicos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.