“Alex Salmond proclama la 'generación de la independencia'” titula el Scotsman, tras la apertura del ciclo parlamentario en Escocia el pasado 7 de septiembre. Al revelar su programa de Gobierno, el primer ministro Salmond, líder del SNP (Partido Nacionalista Escocés), declaró que su aplastante victoria electoral de mayo demostraba que entre la gente había desaparecido para siempre el "miedo" ante la secesión de Reino Unido. “El pueblo”, expuso, "está dispuesto a pasar al siguiente capítulo de la historia escocesa”. Y añadió que “la independencia mejorará el futuro de todas estas personas: será la Generación de la Independencia”. A pesar de esta audaz retórica, entre los planes legislativos del primer ministro no se contempla una propuesta para celebrar un referéndum acerca de si separarse o no del Reino Unido, sino que en su lugar se centran en “clarificar las competencias sobre las aguas escocesas, o modernizar los acuerdos de gestión de la Biblioteca Nacional”, señala el diario de Edimburgo. Su editorial principal se pregunta si esto es “un signo de que, aunque las cosas han cambiado en Escocia, quedan todavía muchas dudas por resolver acerca de hasta qué punto lo han hecho”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.