El ministro belga de Presupuesto, Guy Vanhengel, ha causado conmoción en el Reino después de afirmar en una entrevista al Standaard que "si analizamos la situación actual como la de una empresa, Bélgica está en quiebra virtual". "Palabras que asustan y que hacen caer a cualquiera de su asiento", se lamenta Le Soir, que se pregunta en portada si "Bélgica S. A. esta efectivamente en quiebra". "Haciendo saltar las alarmas y de paso jugando con la reputación del país ", el ministro liberal ha querido decir "más o menos lo siguiente", prosigue el periódico francófono : "se le pide al Estado hacer un recorte del 20% en el gasto total y para conseguirlo, se impone una verdadera revolución presupuestaria". Bélgica presenta un déficit de 25.000 millones de euros y los partidos de centro y de derecha acusan ya a Vanhengel de estar preparando recortes presupuestarios en la sanidad y en la función pública.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.