El juicio contra el antiguo primer ministro Geir Haarde “podría no tener lugar”, titula Morgunbladid, al día siguiente de su primera comparecencia ante el tribunal especial de Reykjavik que debe juzgarlo por su responsabilidad en el hundimiento del sistema financiero islandés en 2008, momento en el que ocupaba el poder. Tras una audiencia de dos horas y media, la Landsdómur, un tribunal que juzga a los ministros y antiguos ministros y que se reunía por primera vez en la historia, ha suspendido las deliberaciones. El abogado del líder del Partido de la Independencia (conservador), que abandonó el poder en 2009, solicitó que se abandonen las diligencias contra su cliente, explica Morgunbladid. El abogado considera que Haarde, el único político islandés que responderá ante la justicia por su responsabilidad en la crisis financiera que provocó el hundimiento del sistema bancario islandés, es víctima de un tratamiento discriminatorio. Además, ha manifestado que no se ha investigado suficientemente y que los cargos contra Haarde son imprecisos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.