A pesar de la salida precipitada de la troika formada por la UE, el FMI y el BCE el 2 de septiembre y el hecho de que Grecia no cumpla las condiciones impuestas para recibir la ayuda internacional, "el Gobierno insiste en que mantiene el control", titula Kathimerini en su versión anglófona. Pero en opinión del diario, "se acabaron las mentiras. El primer ministro Yorgos Papandreu debe elegir entre la peste y el cólera", es decir, "entre la tarjeta roja por parte de los acreedores de Grecia" y "la vieja guardia del PASOK", el partido socialista que dirige."La UE y el FMI exigen un signo claro que demuestre que Grecia hace todo lo que está en su mano para limitar los gastos y la única forma de hacerlo es con despidos masivos en el sector público", señala el diario, para el que una política así "podría marcar el fin de su reinado".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.