"Cómo espiaron a Le Monde los servicios secretos": el diario revela que una investigación judicial confirma que los servicios secretos franceses controlaron ilegalmente las llamadas telefónicas realizadas en julio de 2010 por uno de sus periodistas, Gérard Davet, para identificar a sus fuentes en el asunto Woerth-Bettencourt. El objetivo era poner fin a las filtraciones en esta causa que implicaba al entonces ministro de Trabajo y al ex tesorero del UMP, el partido del presidente Sarkozy. Esta investigación abierta tras la presentación de una denuncia por parte de Le Monde, "contradice las afirmaciones del Gobierno y de los responsables policiales", escribe el diario. Las autoridades habían negado cualquier investigación técnica en el teléfono del periodista. Esta acción constituiría una violación de la ley sobre la protección de las fuentes periodísticas.
Mientras que Libération califica de "mentirosos de Estado" al jefe del contraespionaje Bernard Squarcini, al ex secretario general del Elíseo y actual ministro de Interior Claude Guéant y al director de la policía nacional Frédéric Péchenard, Le Monde saca dos conclusiones: "Por una parte, el poder no ha dudado en burlarse de la ley" y de la libertad de prensa. "Por otra, la cúspide del Estado ha utilizado medios públicos con fines privados y para proteger al partido del presidente, sin dudar en desviar la acción de los servicios policiales de su auténtica misión de proteger a los ciudadanos (…) Lo que ahora debe considerarse un asunto de Estado certifica la sospecha de la existencia de un 'cuarto oscuro' en las altas esferas del Ejecutivo. Y esto no es una buena señal para nadie".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.