"Vive la Belgique" en francés, "Leve België" en flamenco. Es el título del nuevo single del grupo de rock flamenco Clouseau, cuyo lanzamiento ha provocado una viva polémica en Bélgica. "Leve België" será tocada el 4 de septiembre en el estadio Rey Balduino de Bruselas con ocasión de una reunión de atletismo. Favorable a la unidad de las comunidades francófona y flamenca y cantada en las dos lenguas, la canción está siendo objeto de vivas críticas de los políticos flamencos. "Es pura propaganda que me recuerda las técnicas utilizadas en los países comunistas", ha declarado Geert Bourgeois, el ministro flamenco de Interior (N-VA, independentista).
En la portada del diario flamenco De Morgen, Hugo Camps ataca las declaraciones de Geert Bourgeois, a quién llama "el ministro de los celos". "¿Por quién diablos se toma para dictar a Clouseau que no deberían cantar?". Y anima a los músicos para que no se dejen pisar por Bourgeois "que ni siquiera sabe cantar". Los superestrellas flamencos [2 millones de albums vendidos en Bélgica] desafían a los nacionalistas", titula en portada el diario francófono Le Soir.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.