“La credibilidad de la República Checa está creciendo. Esto nos pone por encima de Italia”, titula Hospodářské noviny después de que Standard & Poor`s mejorara ayer la calificación de la deuda del país centroeuropeo. En un movimiento extraño en el contexto de la actual crisis de la deuda, la agencia de calificación ha explicado este aumento, de A hasta AA en los préstamos a largo plazo en moneda extranjera y de A+ hasta AA para los préstamos a largo plazo en moneda local, por el cambio en sus criterios de calificación, que a partir de ahora darán más importancia a la orientación política y económica de los Gobiernos. Sin embargo, esta mejora de la calificación tiene en cuenta la aprobación de las reformas fiscal, de pensiones y de la seguridad social planeadas por el Gobierno. Por eso el primer ministro Petr Nečas ha señalado la necesidad de continuar con las reformas: “De la misma forma que la calificación mejora, puede también empeorar”, advirtió.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.