Gordon Brown cree que la mano dura hace falta "para tomar medidas drásticas sobre la excesiva remuneración para los banqueros", informa el diario Financial Times en su página de portada. Animado por una iniciativa francesa para poner un límite obligatorio para la remuneración de los banqueros airada por Nicolás Sarkozy la semana pasada, el primer ministro británico cree que "el salario y las bonificaciones deberían estar basadas en éxitos a largo plazo y no en las ganancias especulativas a corto plazo", explicando que los bancos deberían recuperar las inversiones de los banqueros si los resultados se deterioraran posteriormente. Aunque esto pueda sonar al plan del presidente francés para corregir las debilidades sistémicas que llevaron al derrumbe financiero en el pasado año, el premier británico se ha encargado de señalar que el plan francés, contrariamente al suyo, será "difícil de sacar adelante". Previamente a la cumbre del G20 en Pittsburgh, Brown defiende la necesidad de salvaguardar el estatus internacional de la City de Londres. El autor del libro titulado "Courage" comentó que "resulta complicado que el Reino Unido pueda tomar la iniciativa de forma unilateral".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.