Un importante fraude de créditos de emisiones de carbono acaba de ser desmantelado en Gran Bretaña, informa el periódico francés Le Monde. El miércoles 19 de agosto, nueve personas fueron arrestadas, sospechosas de haber desfalcado 38 millones de libras esterlinas (44 millones de euros). Explica el periódico que "los malhechores se han aprovechado del hecho que el IVA (Impuesto Sobre el Valor Añadido) que tasa las transacciones del CO2 se aplicaba en otros países europeos y no en el Reino Unido. Compraban toneladas de CO2 en Gran Bretaña y las revendían en los países donde el CO2 está sujeto a imposición del IVA. Pero en lugar de ingresar el IVA al Estado en cuestión, se quedaban esas cantidades de dinero para ellos". El mercado de las emisiones de gas con efecto invernadero se ha disparado desde que la Unión Europea fijó techos de contaminación a las empresas, autorizando al mismo tiempo a aquellas que no los alcancen, a revender sus créditos de CO2 a aquellas que los sobrepasen. La Comisión europea debe anunciar en septiembre las modificaciones de sus directrices sobre el IVA para evitar este tipo de fraude.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.