A pocos días del septuagésimo aniversario del estallido oficial de la II Guerra Mundial, Tagesspiegel explica que no siempre ha existido un consenso sobre la fecha en la que comenzó el conflicto. "Para los alemanes, la respuesta es sencilla: el 1 de septiembre de 1939, con la campaña de Polonia", escribe el diario. Pero para Polonia y Rusia no es así: "70 años después del fin de la guerra, a los polacos les molesta la forma con la que [estos dos países] reinterpretan la historia", señala el diario alemán. "Para ellos, la guerra comenzó el 23 de agosto" del mismo año, con la firma del pacto de no agresión germano-soviético".
Y tampoco se ponen de acuerdo en la fecha del final del conflicto: "1945, con la capitulación de Alemania" dicen los alemanes; "1989, con el hundimiento del imperio comunista", replican los polacos. El debate tan sólo es una cuestión de fechas, prosigue el Tagesspiegel. De este modo, los polacos se niegan rotundamente a hablar de "víctimas alemanas" a propósito de los bombardeos de los aliados. Por otra parte, acusan a Rusia de haber desempeñado una función decisiva en esta guerra. Por ello, el primer ministro polaco Donald Tusk querría defender "el punto de vista polaco" en la conmemoración del inicio de la guerra, que tendrá lugar el 1 de septiembre en Polonia: "Allí, no habrá ninguna duda sobre quiénes son las víctimas y quiénes los verdugos", cita el Tagesspiegel.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.