Una red secreta de espionaje, constituida por un centenar de personas bajo las siglas ORG, trabaja para que Dinamarca sea "limpiada" de inmigrantes, informa el diario danés Politiken. Según el periódico, que ha tenido acceso a un foro privado de internet de dicha reda, ORG existe desde hace 20 años, y espia a la izquierda danesa, además de facilitar información sobre sus personalidades más destacadas a los grupos más radicales de extrema derecha, como "Den Danske forening" (La Asociación Danesa). La organización también pretende "ajustar las cuentas" con los "traidores" que han permitido la inmigración o la han apoyado públicamente.
En 2009, un policía, miembro de la red, fue condenado por abuso de autoridad para obtener información sobre "adversarios políticos". Varios de los fundadores de ORG han sido miembros de la dirección del Partido del Pueblo Danés (DF, populista) y, según algunas fotos publicadas en el foro de la organización, celebran el solsticio de verano alrededor de una cruz ardiendo, siguiendo de esta manera un antiguo rito tradicional danés. El jefe de ORG, Jesper Nielsen, no ha querido recibir a los periodistas de Politiken, pero les ha manifestado que "ORG no ha buscado el protagonismo actual, puesto que estamos convencidos de que el carácter privado de la organización será mal interpretado".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.