Antros, basura arrojada a la calle, alcoholismo, prostitución, niños drogados: las condiciones de vida de ciertas comunidades gitanas en Eslovaquia son “el origen de las tensiones, que sólo van en aumento, con la población eslovaca”, escribe Hospodářské Noviny. El rotativo económico praguense observa que los discursos más radicales ya no proceden únicamente de la extrema derecha: el Ministerio eslovaco de Derechos del Hombre ha anunciado también la creación de patrullas ciudadanas encargadas de alertar a la policía sobre los casos de delincuencia en el seno de la comunidad gitana. “La selección de los miembros de estas patrullas debería realizarse bajo la coordinación de un comisario para la comunidad gitana, que será nombrado por el gobierno el 1 de septiembre”. El diario precisa que los fondos necesarios para esta iniciativa deberán solicitarse a la Unión Europea.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.