“¿Se declarará el mundo en bancarrota?”, titula Der Spiegel ante el endeudamiento de Estados Unidos, la crisis del euro y el caos de las Bolsas. Sin demasiada esperanza, el semanario de Hamburgo explica cómo la política europea y estadounidense corre sin éxito detrás de los mercados financieros, desestabilizándolos cada vez más. Desde hace 3 años, tiempo en el que los Estados se han endeudado para rescatar a sus bancos, nadie ha respondido a la pregunta de quién iba a rescatar a los rescatadores, recuerda Spiegel. Hasta ahora, “el signo distintivo de los rescates europeos es que van siempre por detrás y son insuficientes”.
En cuanto a China, parece improbable que pueda salvar la economía mundial, immersa como está en una economía sobrecalentada que podría hacer explotar la próxima burbuja, apunta la revista. Y concluye: “La lección de esta crisis se resume en tres palabras: finanzas públicas sólidas”, lo que implica planes de austeridad duros y delegaciones dolorosas de soberanía nacional. “Por el bien de Occidente, nada es tan determinante como saber si los Gobiernos conseguirán reflexionar con una visión a largo plazo. Tienen que razonar más allá de las próximas elecciones.”
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.