The Guardian publica hoy cuatro artículos sobre las propuestas de David Cameron, líder del Partido Conservador, para introducir mayor transparencia en la política. El desafío consiste en atraer a los electores disgustados con el asunto de los gastos de los parlamentarios británicos, tema central de los periódicos de la isla durante las últimas dos semanas.
" En lo que se refiere a información viajes, ocio, o música, el principio de 'si no está satisfecho se le devuelve el dinero' funciona a la perfección", mantiene Cameron. Para alcanzar esta "increíble calidad de servicio" en política, el líder de los Tories propone una "redistribución másiva y radical del poder". "Debemos arrancar el poder a las élites políticas y ponerlo en manos de la gente corriente".
Carmeron propone una disminución de los poderes del Primer Ministro, sobretodo los ejercidos en virtud de la llamada "prerrogativa real", que le permite tomar decisiones importantes en nombre de la Reina, o fijar las fechas de las citas electorales. Desea igualmente reforzar el poder de los municipios, particularmente en el ámbito de la vivienda.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.