"Berlusconi: nuestro país es sólido”: de este modo resume La Stampa el tan esperado discurso del jefe de Gobierno en el Parlamento, que supuestamente disiparía las dudas de los mercados sobre la seriedad del plan de austeridad de 48.000 millones de euros votado en julio. Demasiado evasivo, y hasta aburrido, 'Il Cavaliere' no ha convencido a los inversores, cada vez más temerosos de que la deuda pública italiana acabe fuera de control. “Una decepción, un escenario de sobra conocido. Sin duda, aquellos que esperaban una respuesta a la diaria y preocupante evolución de la crisis no la han encontrado”, comenta La Stampa. El editorialista Massimo Gramellini anuncia abiertamente la necrología política de Berlusconi, un "caballero a secas", que “ya no seduce ni indigna. Aburre. ¿Dónde ha ido a parar su carisma?” "Lo mejor que podría hacer Berlusconi es callarse. Los discursos vacíos son peores que el silencio”, reitera el economista Tito Boeri en La Repubblica. En cuanto al Corriere della Sera, opina que “este Gobierno sin ideas” ha enviado "el peor mensaje posible" a los tan denunciados "especuladores".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.