"40 policías búlgaros han llegado a Bucarest para apoyar a sus colegas rumanos en el pulso que mantienen con el Gobierno", informa en portada România Libera. Los policías han organizado manifestaciones desde el 17 de agosto, siguiendo un plan que deberá durar toda la semana. Reclaman el pago de horas suplementarias y primas por vacaciones. Denuncian además, la falta de efectivos y de combustible para sus coches de servicio. Los agentes búlgaros, que se enfrentan a problemas idénticos, han "cruzado el Danubio" para apoyar la protesta a sabiendas de que podrán contar con que el favor les sea devuelto por los policías rumanos cuando tengan necesidad de ello, anota este periódico de Bucarest, subrayando que la "fraternidad" de los policías europeos traspasa fronteras. La iniciativa no es nueva, agrega România Libera : los policías rumanos se han desplazado anteriormente en «visita de protesta» en Eslovaquia, Chipre y Serbia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.