“¿Cuál de ellos se libraría?” titula The Independent, abriendo portada con las fotos de la boda real de este año, la primavera inusualmente calurosa, el desastre nuclear de Fukushima, el mal estado de conservación de la plataforma petrolera del Mar del Norte y, finalmente, el canciller George Osborne. Respuesta: “Se considera a los cuatro primeros responsables del desbarajuste económico, pero, en apariencia, no al canciller”. El diario de Londres plantea este enigma después de la publicación de unas estadísticas que muestran las pésimas cifras de crecimiento en el Reino Unido: +0,2 por ciento en el segundo trimestre, -0,5 por ciento, y +0,5 por ciento en los dos trimestres anteriores. La Oficina Nacional de Estadísticas responsabilizó a los cuatro culpables antes mencionados: la boda real costó a la economía aproximadamente un 0,25 por ciento del PIB, o lo que es lo mismo 3,5 billones de liras esterlinas (3,96 billones de euros). Pero para el diario de centro-izquierda, la parte culpable es el propio canciller, cuya "presión sobre las finanzas públicas" , unido al aumento en el IVA, están "ahogando de forma imprudente" la recuperación.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.