La cumbre de la eurozona marca “el final del mito griego”, considera Gazeta Wyborcza, apuntando que “los líderes europeos han decidido reformar la zona euro para que les crean los mercados, no las agencias de calificación”. En su editorial, el diario de Varsovia se entusiasma de que “Europa empiece a trabajar”, porque “por primera vez, los líderes europeos han decidido actuar por adelantado” y han propuesto un plan que finalmente podría poner el punto final a la crisis de la deuda soberana griega.
Sin embargo, más que los detalles del plan lo más importante de la cumbre ha sido la posibilidad de observar el alcance de la “peste de la deuda” que amenaza a otros países de la zona euro. La crisis griega, apunta Gazeta Wyborcza, viene a darnos una lección dolorosa a Europa como un todo. “En economía no hay milagros. Quien vive a expensas de otros tendrá que apretarse el cinturón antes o después. Y esto no es nunca agradable, ni siquiera cuando el cinturón sujeta una barriga prominente".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.