“Acabada la crisis, el número de millonarios está aumentando de nuevo”, informa Rzeczpospolita en su portada. Mientras que el número total de personas que gana 1 millón de zloty (250.000 euros) al año ha aumentado hasta casi alcanzar las 12.000, 230 más que en 2009, este número sigue siendo más bajo que el anterior a la crisis de 2009, que afectó a inversores, deprimió los precios de las acciones y redujo los ingresos de los profesionales liberales. Las principales ciudades, como Varsovia, Katowice o Cracovia, siguen siendo “oasis de riqueza”, pero el mayor aumento del número de millonarios ha tenido lugar en pequeños centros urbanos. “Los polacos adinerados son con frecuencia inversores en la Bolsa de valores, pero también propietarios de negocios que trabajan por cuenta propia en el sector de servicios”, declara el diario de Varsovia. En la actualidad, el ciudadano polaco más rico es Jan Kulczyk, accionista del grupo fabricante de cerveza SABMiller incluido en la lista de la Bolsa de valores londinense, y que está situado en el puesto 440 de la lista Forbes, con unas participaciones valoradas en 2,6 billones de dólares (1,83 billones de euros).
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.