El miedo ante la crisis del euro y el riesgo de insolvencia de Estados Unidos ha hecho aumentar el precio del oro hasta niveles récord: 1600 dólares (1138 euros) la onza (31 gramos). Por esto, “los primeros [alemanes] ya extraen de nuestros ríos“, anuncia Bild. “¿Dónde se puede encontrar oro en Alemania?“, se interroga el tabloide, que encuentra el paraíso en Sajonia, en el este del país, donde las visitas organizadas por aprendices de cazadores de oro están atrayendo verdaderas masas. Según los geólogos, en suelo alemán hay unas 32.000 toneladas del metal precioso. Aunque, en principio, el preciado mineral es propiedad de la región, los buscadores de oro aficionados pueden quedarse con lo que encuentren en el agua. Sin embargo, hay que prever algunas inversiones, aconseja Bild: un par de botas (15 euros), un pantalón de pescador (50 euros), un detector de metales, un multímetro para verificar la autenticidad (15 euros) y una tasa de extracción cobrada por la autoridad regional (de precio variable).
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.