Durante su visita a Atenas, Hillary Clinton pidió "una solución inmediata para Grecia" titula Ta Nea. "El mensaje de Hillary Clinton a los europeos era claro: hay que salvar a Grecia", se congratula el diario. La secretaria de Estado de EEUU "ha reafirmado su apoyo al programa de reformas dirigido por el Gobierno de Papandreu y subraya la necesidad de aplicar dichas reformas. A partir de ahora la pelota está en el tejado de los europeos para salvar la zona euro a través de Grecia". Un discurso que no puede sino satisfacer al primer ministro, Yorgos Papandreu, quien declaró en una entrevista que "es hora de que Europa reaccione" y apeló a "tomar decisiones valientes de manera colectiva, no sólo para el futuro de Grecia, sino para el de Europa en su conjunto".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.