En España se han recibido con críticas los resultados de los test de solvencia de los bancos europeos, publicados el 15 de julio. "Bancos y cajas critican los test de solvencia europeos" y estiman que "los criterios de las pruebas que se divulgan hoy distorsionan la realidad", afirma La Vanguardia. El diario considera que "Europa ha dado la espalda a España en los stress test o pruebas de solvencia a la banca" porque los elementos para ayudar a los bancos a salir de la crisis no se han tomado en cuenta. El periódico cita las provisiones anticíclicas, un "instrumento único en España" para afrontar períodos difíciles, pero que ha sido ignorado por la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés).
90 bancos, entre los cuales figuran 25 españoles, han sido puestos a examen por la EBA, que busca resultados homogéneos, subraya La Vanguardia, para quien "la crisis de la deuda de la eurozona implica también una crisis del modelo de supervisión bancaria vigente", puesto que "la lógica de los arquitectos del ejercicio de transparencia de hoy es la de que los mercados aceptarán como una prueba irrefutable la fotografía que se les presente". Pero, como recuerda La Vanguardia, los tests de 2010 no tuvieron un efecto duradero, principalmente por la crisis irlandesa que tuvo lugar inmediatamente después.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.