"Desde 2006, Moody's, Standard&Poor's y Fitch han triplicado sus beneficios en España", informa El Periódico, que ironiza en su portada : " Agencias de riesgo, negocio redondo". "Cuando la situación parece que no puede empeorar, con la zona euro a punto de saltar por los aires, una de las tres firmas asesta el golpe mortal", denuncia el diario barcelonés. Eso ha sucedido el 13 de julio con la rebaja de Fitch a la calificación crediticia griega, "pero bien podrían haber sido Moody's o Standard & Poor's, las dos compañeras del ya bautizado como oligopolio por la Unión Europea".
El negocio "es tan simple que sorprende", recoge el diario en su editorial. "Su enorme peso en el escenario financiero y la desregulación norteamericana en este terreno han determinado que las tres agencias se hayan convertido por sí mismas en un gran problema, sobre todo para los Estados". Éstos, emisores de una "deuda que está siendo recalificada alegremente" por las agencias, han sido obligados a "tapar con dinero público los agujeros de la crisis que se inició con las hipotecas subprime, cuyos derivados recibieron la máxima calificación de estas empresas apenas unos días antes del estallido" de la burbuja financiera, concluye.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.