“Trichet pide un ministerio de Finanzas para blindar el euro”, titula El Mundo, y “defiende una confederacion que aplique una política fiscal única" a largo plazo. El 10 de julio, en una reunión del Círculo de Economistas francés celebrada en Aix-en-Provence, el presidente del Banco Central Europeo hizo un llamamiento para crear una política fiscal común con “ministro y un ministerio federal”. “Las dificultades para orquestar el segundo rescate de Grecia siguen poniendo negro sobre blanco la urgencia de reforzar la gobernanza económica de la UE”, considera El Mundo. “La crisis de Europa se cura con más Europa”, añade el periódico, para quien la propuesta de Trichet “no debería caer en un saco roto”, perque permitiría unificar la deuda pública de los Veintisiete y pondría “el punto final” a los ataques de los esppeculadores contra las economías más castigadas de la zona euro.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.