“El FMI y la UE ganan 9.000 millones de euros con el rescate”, tituta The Irish Independent. Esa es la lucrativa cifra que las organizaciones internacionales cobrarán en intereses si se recuperan en su totalidad los 85.000 millones de euros en préstamos concedidos al Estado miembro en apuros económicos. Además, la antigua potencia colonial británica “tiene derecho también a enviar auditores y contables al país para comprobar las cuentas dentro de su acuerdo bilateral con Irlanda”, revela el periódico dublinés. Las revelaciones, realizadas por el ministro de Finanzas, Michael Noonan, coinciden con la llegada a Dublín del equipo de salvamento del FMI y la UE para determinar si el Gobierno está cumpliendo con los términos del rescate. En el programa figuran más recortes al sector público y a los sistemas de determinación de los salarios para los sueldos más bajos. “Noonan declaró ayer que tal vez se vea obligado a recortar 4.000 millones de euros de gasto gubernamental el próximo año para cumplir con los objetivos de déficit presupuestario marcados por el FMI y la UE, en lugar de los 3.600 previstos inicialmente”, añade The Irish Independent.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.