“Otto Habsburgo fue el último en tener una verdadera idea de la metamorfosis democrática del Imperio austriaco en el seno de Europa”. Así lamenta Die Presse la muerte del primogénito del último Emperador de Austria y Rey de Hungría, a los 98 años de edad. Las exequias del antiguo diputado europeo van a “resucitar la nostalgia de los austríacos”, prosigue el diario vienés, puesto que “Otto fue el último vínculo intelectual y biográfico con el Imperio Austrohúngaro”. “La biografía de este hombre representa la historia de Austria”, al haber vivido el viraje de Austria hacia Alemania y, sobre todo, el ‘retorno a los orígenes’ con Hitler. “Una nación que tenía tan poca confianza en sí misma que únicamente se consideraba como una víctima [de Hitler], tenía miedo de un hombre [Otto Habsburgo] que ha mantenido durante décadas sus convicciones”. Para Die Presse, “el canibalismo anti-Habsburgo” formaba parte de la “neurosis histórica” de los austriacos, que únicamente se ha atenuado “en las salas terapéuticas de la Unión Europea”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.