Las revelaciones de una división en la política de la nueva alianza de Conservadores y Reformistas Europeos (CRE) han avergonzado a David Cameron, ya que el líder de la coalición, el polaco Michal Kaminski ha defendido públicamente el Tratado de Lisboa. El euroescéptico Cameron del Partido Conservador, junto a 25 eurodiputados conservadores, advierten de que el tratado desembocará en una especie de Europa federal. Kaminski, del partido polaco Ley y Justicia, explicó que "El Presidente (polaco) Kaczynski ha logrado negociar una forma del Tratado de Lisboa que garantiza la soberanía de Polonia". Por si esto fuera poco, Kaminski además apeló a la alianza para que apoye la política agrícola común, que para el conservador británico constituye el paradigma de la intromisión de Europa. Se trata de un golpe más para el Partido Conservador, que ha cambiado del Partido Popular Europeo a favor de la integración europea, al CRE, en medio de las acusaciones de que Kaminski oculta tendencias homofóbicas y antisemitas.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.