Entre las misiones de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) se encuentran "proyectos de ayuda para el desarrollo correcto de las elecciones, desde su preparación hasta el seguimiento de las mismas". De este modo, según explica Spiegel Online, la OSCE enviará a 12 observadores para que supervisen durante varias semanas el contexto jurídico, la campaña electoral, la cobertura mediática y las votaciones que tendrán lugar el 27 de septiembre… en Alemania. "Esto es lo nunca visto", se asombra el diario. La OSCE, que normalmente actúa en Estados de dudosa reputación o en democracias de reciente creación, "desea controlar el desarrollo correcto de las elecciones legislativas en Alemania". Uno de los motivos es la exclusión muy discutida de varios partidos pequeños, por vicio de forma o porque no contaban con un número suficiente de firmas de apoyo. "Se trata de decisiones equivocadas que deberían revocarse", advierte un jurista de derecho constitucional, que afirma: "de lo contrario, se corre el riesgo de tener que repetir las votaciones".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.