“Europa, preparada para hacer frente al escándalo de los gastos de los eurodiputados”, titula The Independent, que anuncia que el Parlamento Europeo está a punto de sacar a la luz un informe sobre el abuso de los gastos parlamentarios, que desde 2008 ha tratado de mantener en secreto. El diario británico afirma que la publicación obedece a una decisión tomada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea porque existe un “interés público absoluto” para que el informe se haga público. El documento, que se filtró parcialmente a The Sunday Times en 2009 y que posteriormente ha sido objeto de una larga batalla legal, incluye detalles sobre los pagos efectuados por los eurodiputados a empleados no reconocidos, así como la reclamación de bonificaciones de fin de año. “Dadas las dificultades que afronta la UE para convencer a países como Grecia, Irlanda y Portugal para que acepten estrictas medidas de ajuste”, The Independent señala que “la reaparición de las acusaciones de uso indebido de los fondos de los contribuyentes por parte de los eurodiputados no va a ser muy bien recibida en las calles de Atenas y el resto de la Unión”. Sin embargo, el eurodiputado británico Chris Davies, que originalmente filtró el informe, declara que es un gran día para la UE: “Poco a poco, el Parlamento avanza a regañadientes hacia la transparencia”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.