Si la doble derrota, en las elecciones municipales y en los referendos, había alimentado las dudas sobre la perpetuación de la mayoría gestionada por Silvio Berlusconi, la reunión anual de la Liga Norte en Pontida, cerca de Bérgamo, confirma la crisis por la que atraviesa. Los militantes de la Liga han protestado contra la alianza con el Cavaliere, mientras los dirigentes del partido fijan un precio muy alto para seguir prestándole su apoyo: la transferencia de ciertos ministerios al Norte, la reducción de los impuestos y la retirada del compromiso adquirido en Libia. Italia, señala el Corriere della Sera, se alinea así en materia de austeridad y de defensa con la protesta que recorre Europa. El articulista de opinión Antonio Polito compara "la masa verde de Pontida" con los "indignados griegos", añadiendo que "lo que nos acerca a Grecia es que si nos plantamos, si echamos una mano a destrozar el euro y Europa, nosotros también estaremos en su misma posición". El 21 de junio, Berlusconi debe intentar negociar con sus aliados y verificar que todavía cuenta con mayoría en el Parlamento, en un momento, añade La Repubblica, en el que la agencia de calificación Moody´s amenaza con degradar la notación de varios activos italianos de gran importancia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.