“Por fin en paz”, titula The Independent tras la muerte del pacifista Brian Haw, cuyas pancartas antiguerra sobre las aceras de la plaza del Parlamento se convirtieron en un punto de referencia en Londres. Haw, que murió a los 62 años víctima de un cáncer de pulmón, "acampó por primera vez frente al Parlamento tres meses antes del 11-S para pedir el levantamiento de las sanciones que impedían la provisión de suministros médicos a Irak", indica el diario londinense. Pero este cristiano evangélico cobró protagonismo a nivel nacional después de que EE. UU. y el Reino Unido liderasen la invasión de Irak en el año 2003: "Visto por las autoridades como una ofensa y un engendro, su campamento pronto se convirtió en el objetivo de los ministros, del municipio de Westminster y de la Autoridad de Gran Londres, y sobrevivió a repetidos intentos de desalojo. Su resistencia lo convirtió en un héroe a ojos de muchas personas. En 2007, fue votado como la figura política más inspiradora del año en los premios políticos de la cadena británica Channel 4".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.