“Rumania se ha convertido en la campeona de la fiscalidad de la UE”, advierte el diario rumano Cotidianul al anunciar que el “próximo 1 de septiembre, aumentarán de nuevo los impuestos para los productores de cigarrillos”. Sin embargo, la última alza se realizó el pasado 1º de abril. Gracias a sus “64 euros por cada 1.000 cigarrillos, a los que se aplican 10€ de impuesto sobre el vicio, ¡Rumania se convertirá en un verdadero infierno fiscal!”, se lamenta el diario de Bucarest.
Los productores con base en Rumania se quejan de los efectos colaterales de estas medidas. “El contrabando de cigarrillos provenientes de Moldavia y de Ucrania pronto representará el 30% del consumo nacional, ante el 14% del año anterior, ya que cuestan seis veces menos”, explica Cotidianul. “Los grupos Philip Morris y British American Tobacco amenazan con cerrar sus fábricas, tal como lo hicieron en Letonia y Hungría”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.