Tras dos evasiones en un mismo mes, la clase política belga se pregunta cómo hacer frente a la proliferación de fugas de presos: en tres años, 80 reclusos han logrado escapar, varios de ellos en helicóptero. De Standaard afirma que "una cárcel sin evasiones es una utopía, dado que las prisiones cumplen con dos objetivos. Por un lado, deben privar de su libertad a los presos, y por otro deben prepararlos para su reintegración en la sociedad, lo cual implica toda clase de contactos con el mundo exterior".
El diario belga sugiere ocho medios para hacer frente a las evasiones. Además de la instalación de una red anti-helicópteros, de la adaptación de las prisiones y de la formación de los guardias, el periódico aboga por un seguimiento más completo de los presos, pues "están tan interesados como la sociedad en estar preparados para su reinserción". Según Tony Van Pars, especialista judicial democristiano, debemos tomar como referencia a los países escandinavos: "los presos deben recibir un seguimiento individual, tener la posibilidad de seguir una terapia, de formarse, de realizar un trabajo, de hacer deporte y de divertirse".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.