Frank-Walter Steinmeier, candidato del Partido Socialdemocráta a la cancillería alemana, estaba demasiado sonriente cuando cogió el micrófono el 30 de julio para presentar a su equipo de campaña, observa Tageszeitung. Con Angela Merkel de vacaciones y situado en las encuestas a unos quince puntos por detrás del Partido Demócrata Cristiano, el SPD quiere transmitir la idea de que todo es aún posible. "Para salvar su partido muerto en vida, el ministro candidato intenta atraer a jovencísimos compañeros de partido para su equipo", titula el periódico berlinés. En este rejuvenecido equipo, mayoritariamente femenino, pero con muchas caras desconocidas, figuran todas las ministras salvo Ulla Schmidt, desgastada políticamente por un reciente escándalo. "El mensaje es claro " pero equivocado, juzga TAZ, que opina que la única función de los jóvenes y de las mujeres es de "esconder el look pasado de moda de sus jefes".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.