Alemania vive presa del “terror ante los gérmenes mortales”, anuncia Bild, que publica en primera página una “alerta sobre los tomates, los pepinos y la lechuga”. Ya han fallecido cinco personas en el norte de Alemania, probablemente a causa de pepinos procedentes de España contaminados por la bacteria E.coli, que provoca graves trastornos digestivos. “La lechuga se consideraba sana, rica en vitaminas y buena para mantener la línea. Pero resulta que hoy, Alemania se deshace de esta verdura como nunca antes – afirma el diario con tono alarmante – . Todo el mundo tiene miedo a contaminarse con la bacteria EHEC (el germen del horror) y nadie consume ya verduras frescas”. Bild también expresa su preocupación por las consecuencias que esto tendrá para los agricultores alemanes, obligados a deshacerse de toneladas de lechugas y tomates, pese a que aún no se tiene constancia de si las verduras fueron contaminadas en España o durante su transporte a Alemania.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.