“Is féidir linn” [“Sí, se puede”], titula Irish Independent. Con ocasión de su visita de 24 horas a Irlanda, el presidente estadounidense Barack Obama pronunció el eslogan de su campaña, “Yes, we can”, en irlandés “para transmitir un mensaje de determinación y esperanza” a este país, golpeado duramente por la crisis. En lo que el diario dublinés describe como “un día memorable”, el presidente Obama, dirigiéndose a una multitud de 40.000 personas en la capital irlandesa, exclamó que "en este pequeño país que inspira los mayores logros, vuestros mejores días están por llegar. Nuestros triunfos más grandes, tanto en América como Irlanda, están por llegar”. Pocas horas antes, el presidente visitó el pueblo de sus antepasados, Moneygall, en el condado de Offaly y, “se tomó una pinta de Guinness en el pub de Ollie Hayes”. Una semana después de la visita de la reina Isabel, el diario dublinés se muestra de nuevo pletórico de alegría: El “descendiente de un emigrante adolescente de una pequeña ciudad irlandesa, un hombre que personifica el sueño americano. Orador por naturaleza, nos recordó que aún existe la posibilidad de un futuro más esperanzador para nuestro país”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.