"Los Verdes superan a los democristianos", en las elecciones regionales de Bremen (Norte), titula el Süddeutsche Zeitung, con una exultante Karoline Linnert, la candidata verde. Aunque los socialdemócratas (SPD), en el poder en la región desde hace 66 años, han ganado las elecciones con el 38,3% de los votos, son los Verdes, en segunda posición (con el 22,9%), quienes acaparan toda la atención por el éxito de haber conseguido desbancar a los democristianos (CDU) de la canciller Angela Merkel (20,6%) por primera vez en unas elecciones regionales. Es también la primera vez que en unas elecciones de una región alemana la edad mínima para votar se ha rebajado hasta los 16 años, y aún así no ha servido para frenar la baja tasa de participación: con únicamente un 53,6 %, la más baja en la historia de la región. "Para conseguir atraer [a votantes tan jóvenes] hacía falta un cambio de perspectiva, que no ha tenido lugar en Bremen", comenta a su vez el Tagesspiegel.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.